Fernando Meza salió al cruce de los cuestionamientos del diputado Diego Hartfield al Presupuesto Provincial, luego de que el legislador calificara la inversión social del Estado misionero como “asistencialismo”.
*“Me pasaron estos días un video del diputado Hartfield hablando del presupuesto provincial, donde entiende que la inversión social es un gasto o es asistencialismo. La verdad, Diego, que nada más alejado que eso”, disparó Meza.*
El ministro fue contundente al definir qué significa, para la provincia, invertir en lo social: *“Cuando se habla de inversión social se habla de médicos, enfermeros, docentes, seguridad, boleto estudiantil, cultura, deporte, viviendas y obras que llegan a los municipios. Llamar a todo eso asistencialismo es, como mínimo, una simplificación irresponsable.”*
En esa línea, precisó que la inversión social *“se refiere a la responsabilidad de un gobierno que apuesta a seguir garantizando la salud, la educación, la seguridad y el transporte educativo gratuito. La inversión social jamás puede ser considerada un gasto.”*
El funcionario también cuestionó la mirada que reduce la gestión pública a una planilla de números: *“Cuando los números y las estadísticas no reflejan el rostro humano, son altamente equivocadas. Tenemos una economía que está viajando en dos velocidades: una que favorece mucho a los sectores especuladores, a la economía de la timba financiera, y otra que viaja en detrimento de los pequeños productores y las economías regionales, generando un efecto muy dañino a esa economía de base, que es la micro de la realidad de muchas familias.”*
Meza defendió además la decisión del Gobierno provincial de sostener la obra pública y priorizar intervenciones que impactan directamente en la vida cotidiana de los misioneros: *“Es fácil cuestionar una planilla. Lo difícil es explicar qué servicio dejaría de prestar el Estado para hacer cerrar ese discurso.”*
“La inversión social es una apuesta garantizada, sobre todo una proyección a través de un presupuesto con mucha previsibilidad, responsabilidad y, sobre todo, con esperanza futura*,cerró el ministro.

