El Monumento a la Libertad en la Plaza 9 de Julio fue inaugurado el 25 de mayo de 1910 para el Centenario de la Revolución de Mayo, coincidiendo con los festejos nacionales. Representa los ideales de una época y fue emplazada hace 116 años.
La estatua original estaba rodeada de cuatro faroles y cadenas gruesas. Además, tenía una baranda de hierro que rodeaba al monumento con ocho columnas artísticas de hierro fundido colocadas en cada vértice del octogonal. El revestimiento del basamento de los escalones de la plataforma en mármol reconstituido y mirando a la Casa de Gobierno.
En el año 1930, el arquitecto Alejandro Bustillo emplazó la estatua sobre un gran pedestal blanco, y se removieron la baranda, las ocho columnas artísticas del octogonal y el piso de mosaico reconstruido. En su lugar fue levantado un podio con cuatro columnas estriadas de capitel simple, con un friso que presenta triglifos intercalados por medallones y culmina en tres molduras.
Ya en el año 2008 la Municipalidad renovó el espacio público para proteger este patrimonio. Los trabajos incluyeron la instalación de nueva infraestructura subterránea, la recuperación de esculturas y la mejora de la iluminación y el mobiliario urbano. En el año 2011, se dispuso el retiro de la placa colocada en el año 1979 como “Homenaje de la Provincia de Misiones a los héroes de la Conquista del Desierto en el Centenario de la Gests”.
En la Plaza 9 de Julio además podemos observar la estatua “A la Madre”, el monumento a “Los Inmigrantes”, y la fuente “Los Dorados”, que anteriormente se llamó “Las Tortugas” y que resguardaron algunas de estos animales en ese lugar. Además, está rodeada de edificios emblemáticos como la Catedral San José, la Casa de Gobierno y la Sociedad Italiana. El origen de la plaza se remonta a la década de 1870. En esa época, el agrimensor Francisco Lezcano delimitó el área del pueblo de Trinchera de San José y se destinaron cuatro manzanas para plazas públicas. La primera de ellas fue el predio donde hoy se encuentra la Escuela No 4 Fraternidad. Este simbólico espacio, nació con la primera mensura de la ciudad, fue testigo de la evolución urbana y social de la ciudad. En sus inmediaciones estuvo uno de los cementerios del pueblo, hasta que en el año 1879 se decidió su traslado. Fue un primero de noviembre, en coincidencia con el Día de Todos los Santos cuando se inauguró el nuevo cementerio municipal “La Piedad” que funciona hasta la actualidad.
_Colaboración: Leo Duarte_

